Reportaje invierno y sierra de Madrid 2014-2015.

No os puedo contar con palabras lo que transmite estar en mitad de un bosque y sentir el aire agitando y golpeando las ramas de los árboles, o escuchar el fluir del agua en mitad de la montaña.

El reportaje que os presento conforman una veintena de fotografías tomadas en estos dos últimos dos meses en la sierra norte de Madrid. La mayoría de ellas conforman la gran nevada de este año, que ha transformado completamente el entorno.

El sol se colaba en ocasiones entre los árboles, dejando entre ver brillos dorados que se posaban sobre la nieve. Creo que la naturaleza y el paisaje tiene la capacidad de cambiar la visión de las personas sobre el mundo que les rodea. Recuerdo concretamente uno de los días haciendo una ruta por Navacerrada cuando de repente mis ojos se centraron en un árbol alejado del resto, un árbol detenido en aquel momento, frente a mí, que parecía llamarme y querer decirme algo. Los brillos del sol a contraluz dejaban una atmósfera que es difícilmente explicable a no ser que estuvieras allí… Éramos el árbol y yo.

La ducha de los alemanes es otro de los objetivos de mi reportaje. La sensación que me transmitía en aquel momento era el de estar en otro lugar, la nieve me llegaba hasta las rodillas por lo general, aunque en ocasiones hasta la cintura. Entre saltos y resbalones, me abría paso a través de un gélido paisaje que parecía propio de lugares de documental. De pronto, el terreno se volvió todavía más frío, un bosque totalmente nevado, con un pequeño riachuelo que era lo único que hacía apreciar la vida del entorno. Todo parecía estancado, parado en el tiempo.

No había nadie allí, el paso de la nieve había ocultado las huellas de turistas que días atrás se habían acercado para contemplar la cascada en un ambiente totalmente diferente al que presenciaba en aquel momento. A lo lejos, se escuchaba la caída del agua desde lo alto. Al divisar la cascada, utilicé las últimas fuerzas que me quedaban, trípode en mano, y me dispuse justo debajo de la cascada, bajando por un camino helado y rezando por no resbalarme y caer. Mereció la pena. La cascada, llena de vida, con energía y rabia rugía con fuerza. Un tímido árbol cubierto de nieve se asemejaba más a un esqueleto, dividido en centenares de ramas que parecía como si se tratase de las ramificaciones del cuerpo humano. Cada pocos minutos, se escuchaba el sonido de la nieve cayendo de las copas de los árboles contra el suelo.  El sol brillaba con energía. En definitiva, un sitio mágico.

Las localizaciones de las fotografías de este reportaje son Navacerrada (la barranca, el embalse y la presa), así como Cercedilla(ruta de la ducha de los alemanes, que recomiendo enormemente).

Agua

Árbol invernal Árbol Navacerrada Árbol nevado

b&n árbol

B&N río

Barranca congelada

Barranca

Bosque barranca

bosque y río

Caballo

Camino de nieve

Camino

Carretera y montaña

Cascada Ducha invernal

frozeeeen

Frozen

Gravity Hielo y agua Laberinto Las entrañas del bosque Montaña nevada Navidad pato Patos y barranca Río agua seda Río nevado Tranquilidad invernal

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